La bomba explota en España, retumba en Argentina y se expande por todo el mundo. Es oficial: Lionel Messi no seguirá jugando en Barcelona. Lo anunció el club a través de un comunicado en el que aseguran que, pese a tener la renovación acordada con el futbolista, no podrán concretarla debido a «obstáculos económicos y estructurales».
ÚLTIMA HORA | Leo Messi no seguirá ligado al FC Barcelona
— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) August 5, 2021
La noticia inesperada resulta anacrónica y sorprende aún más.
Llega en el momento en el que todas las piezas parecían haber encajado para dejar atrás los fantasmas de la ruptura y rubricar la extensión del vínculo que permitiera transitar juntos la recta final de una carrera inolvidable en el club que lo cobijó cuando nadie hubiese imaginado lo que finalmente ocurrió, cuando ninguno sabía que Messi sería el mejor jugador del mundo y la figura más importante en la historia blaugrana.
El final irrumpe cuando Leo ya había pisado suelo catalán luego de sacarse la espina más grande de su carrera y levantar un trofeo con la camiseta de la Selección. Justo cuando su amigo Sergio Agüero lo esperaba dentro del plantel para dejar atrás los vaivenes recientes de un equipo que buscaba reciclarse. Cuando la relación con la dirigencia se había calmado con la llegada de Joan Laporta a la presidencia.
Pero si la despedida se da en modo de mazazo y con un frío comunicado de tres párrafos, hay cuestiones que exceden lo deportivo. Y hay preguntas que laten inmediatamente en el ambiente.
La marcha de Leo Messi va a tener un efecto dominó importante en Europa, dependiendo del equipo que acoja a partir de ahora al argentino. Pero su no renovación también afecta a los que hasta ahora era sus compañeros. Uno de los nombres que estaban en el escaparate para liberar masa salarial era el de Antoine Griezmann. ¿Seguirá ahora el francés en el Barça? ¿Se frustra su posible regreso al Atlético?
– Fuentes: Diario Marca / Diario El Clarín